EPOC

¿Qué es EPOC?

La EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) es una enfermedad del sistema respiratorio causada por la inhalación de sustancias nocivas, particularmente humo de cigarrillo, que se caracteriza por inflamación y destrucción de las vías aéreas y los pulmones. La alteración pulmonar produce obstrucción para la salida de aire y aumento de la producción de secreciones que se manifiestan clínicamente con dificultad progresiva para respirar y expectoración crónica. Además de las alteraciones en el sistema respiratorio, las sustancias inhaladas pueden tener impacto en otros órganos a donde llegan a través de la circulación sanguínea. Este impacto en otros órganos es responsable en buena parte de otros efectos nocivos del cigarrillo: Infartos cardíacos, accidentes cerebro-vasculares, tumores en sistemas digestivo y urinario, alteraciones en médula ósea, atrofia y disfunción muscular, osteoporosis, alteraciones sicológicas, etc. 
La detección de la enfermedad se hace mediante evaluación clínica, radiografías de tórax y evaluación de la función respiratoria.
La suma de las alteraciones respiratorias y en otros órganos puede producir dificultad progresiva para respirar y limitación para la actividad física con deterioro progresivo de la calidad de vida, incapacidad total, y muerte prematura.
En las etapas iniciales de la enfermedad puede no haber síntomas, o ser desapercibidos, y esto puede ser interpretado peligrosamente por el paciente como no padecer la enfermedad.

¿Son iguales todos los pacientes con EPOC?

No todos los pacientes con EPOC son iguales. Entre pacientes con EPOC puede haber diferencias en manifestaciones clínicas (síntomas) y en el progreso de la enfermedad.
Las manifestaciones clínicas dependen de la severidad de la obstrucción del flujo de aire y del grado de compromiso de otros órganos. Es posible tener el mismo grado de obstrucción respiratoria y diferentes manifestaciones clínicas por diferencias en el compromiso de otros órganos no respiratorios.
De igual manera, el progreso de la enfermedad puede ser diferente en cada paciente dependiendo de varios factores que incluyen severidad del compromiso del sistema respiratorio, frecuencia de recaídas (episodios de empeoramiento transitorio de los síntomas que requieren intensificación del tratamiento), calidad de la atención y autocuidado y otros no totalmente conocidos.

Pruebas de Función Pulmonar La espirometría permite determinar la severidad de la obstrucción del flujo espiratorio. Su ejecución sólo exige una maniobra en la que el paciente exhala con máximo esfuerzo por una manguera conectada a un computador que mide la cantidad de aire exhalado y la velocidad de su expulsión. Estos datos son comparados con los valores esperados, de acuerdo a la edad, sexo y estatura del paciente. Durante la prueba se puede administrar medicamentos broncodilatadores para medir la reversibilidad de las alteraciones encontradas. Las Pruebas de Función Pulmonar también permiten el cálculo de otros parámetros que pueden estar afectados en la EPOC y tener relación con la severidad de los síntomas. Estos incluyen el volumen de aire que queda dentro de la caja torácica después de un esfuerzo espiratorio máximo (Volumen Residual) y la cantidad máxima de aire que se puede inspirar a partir de una exhalación normal (Capacidad Inspiratoria).

El grado de alteración de las Pruebas de Función Pulmonar y los síntomas del paciente son los principales determinantes del tratamiento.

¿Cuál es el tratamiento de los pacientes con EPOC?

El tratamiento de la enfermedad reposa en tres pilares:
Medidas generales: 
Abandono total del hábito de fumar, evitar ambientes con aire contaminado y vacunación.
Utilización de medicamentos escogidos de acuerdo a la severidad de la enfermedad.
Ejercicio físico regular programado de manera individual. 

Medidas Generales

Abandono del Hábito de Fumar

Dados los conocimientos actuales sobre los efectos nocivos del cigarrillo en el organismo, no hay ninguna justificación válida para fumar.
Además del impacto en el sistema respiratorio, el consumo de tabaco afecta todos los sistemas del cuerpo humano y es el principal responsable de muchas enfermedades incapacitantes, costosas y mortales. 

Entre ellas se encuentran:

 

  • Sistema cardiovascular: angina de pecho, infartos cardíacos, insuficiencia cardiaca.
  • Sistema gastro-intestinal: úlcera péptica, cáncer gástrico, cáncer de colon.
  • Sistema nervioso: accidentes cerebro-vasculares (trombosis y hemorragias)
  • Sistema genito-urinario: cáncer de vejiga.
  • Sistema respiratorio: Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, cáncer pulmonar.

Dejar de fumar es la única maniobra demostrada que disminuye el progreso de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Además de la satisfacción sicológica de sentirse dueño de sus actos, el fumador notará el beneficio progresivo de abandonar el hábito, desde la disminución del ritmo cardíaco y la presión arterial en las primeras horas, hasta la recuperación gradual del olfato, el gusto, capacidad para hacer ejercicio y mejoría gradual de los síntomas respiratorios a las pocas semanas.Dado que fumar es además de un hábito una adicción, no es siempre fácil para todos los fumadores abandonarlo. Existen programas de ayuda para aquellos fumadores genuinamente interesados en dejar de fumar. 

 

Vacunación

Es recomendable la aplicación anual de la vacuna contra la influenza. La vacuna contra el Pneumococo (principal bacteria responsable de la neumonía) está recomendada en pacientes mayores de 65 años y en aquellos menores de 65 años con obstrucción severa en la espirometría.

Calidad del aire respirado

En el paciente con EPOC es de trascendental importancia la calidad del aire inspirado tanto dentro de su casa como fuera de ella, en el lugar de trabajo y en el ambiente. Deben tomarse todas las medidas para mejorar la calidad de aire y evitar la inhalación e sustancias tóxicas.

Medicamentos para el tratamiento de la EPOC

 

El tratamiento farmacológico de la enfermedad tiene como objetivo primordial mejorar la Calidad de Vida del paciente.

Esto significa lograr:
  

  • Disminución de los síntomas, particularmente la dificultad para respirar (Disnea)
  • Aumentar la Capacidad de Ejercicio: Capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria.
  • Disminuir las recaídas: Episodios de empeoramiento de los síntomas. 

Los medicamentos más efectivos para el manejo de la enfermedad se pueden agrupar en las siguientes categorías:


Broncodilatadores inhalados de Acción Corta
  • Agentes β2-agonistas de comienzo de acción rápida:
    • Salbutamol
    • Levosalbutamol
    • Formoterol
    • Fenoterol 
    • Terbutalina
  • Agentes anticolinérgicos:
    • Bromuro de Ipratropio
  • Combinación de agentes β2-agonistas con agentes anticolinérgicos por vía inhalada:
    • Salbutamol + Bromuro de Ipratropio
    • Fenoterol + Bromuro de Ipratropio

Broncodilatadores inhalados de Acción Larga

  • Agentes β2–agonistas:
    • Salmeterol
    • Formoterol
    • Indacaterol
  • Agentes anticolinérgicos por vía inhalada:
    • Bromuro de Tiotropio
    • Glicopirronio

Broncodilatadores orales de Acción Larga

Metilxantinas: Teofilina

Corticoides inhalados

    • Beclometasona
    • Budesonida
    • Fluticasona
    • Mometasona

Inhibidores de Fosfodiesterasa - 4

Roflumilast

La formulación del plan terapéutico deberá siempre ser diseñada por el médico quién tendrá en cuenta para ello factores tales como estado clínico del paciente, severidad de la obstrucción determinada con las pruebas de función pulmonar, frecuencia de recaídas, presencia de comorbilidades, tolerancia a los medicamentos, habilidad para la utilización de los diferentes dispositivos para administración de medicamentos inhalados, etc.
La siguiente figura ilustra, esquemáticamente, la manera cómo la severidad de la enfermedad y de los síntomas determinan en gran parte el plan terapéutico.

Ejercicio Físico Regular

Sin mejorar la obstrucción pulmonar, el ejercicio físico regular, idealmente bajo un programa prediseñado y supervisado de “Rehabilitación Pulmonar”, mejora la Capacidad de Ejercicio y la Calidad de Vida de los pacientes.
  

    • Mejora capacidad de ejercicio (Evidencia A)
    • Disminuye la sensación de dificultad para respirar (Disnea) (Evidencia A)
    • Disminuye la frecuencia y duración de las hospitalizaciones (Evidencia A)
    • Disminuye la ansiedad y depresión asociadas con la EPOC (Evidencia A)
    • Entrenamiento y fortalecimiento de las extremidades superiores mejora su función (Evidencia B) 
    • Los beneficios duran más allá del período de entrenamiento (Evidencia B)
    • Mejora la sobrevida (Evidencia B)
    • El ejercicio de los músculos respiratorios es benéfico, especialmente cuando se combina con entrenamiento físico general (Evidencia C) 
    • Cuando no se dispone de un programa de rehabilitación formal, es recomendable la actividad física regular (Ejemplo: Caminatas diarias hasta tolerancia máxima por disnea). 

 

ADVERTENCIA: 
Estas notas pretenden sólo dar información general sobre el problema y su manejo. No reemplazan las recomendaciones del médico. Ante cualquier duda, consulte a su médico especialista.

Enlaces recomendados 
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000091.htm 
http://www.goldcopd.org/